Art Farm comenta sobre sus cuatro años con Crop Controller: estabilidad, fiabilidad y tiempo ahorrado  

Preparar el invernadero para el futuro era el principal objetivo cuando el productor surcoreano de pimiento morrón Art Farm se volvió uno de los primeros en implementar Crop Controller de Blue Radix en 2022. La empresa eligió a Blue Radix por su vanguardista tecnología de cultivo autónomo y su gran conocimiento en horticultura. En la empresa, estaban convencidos de que el cultivo autónomo les ayudaría a asegurar el futuro de sus operaciones, pues es complicado encontrar productores capacitados en Corea del Sur. Cuatro años después, el productor Kim hace un balance positivo sobre la trayectoria. Crop Controller aporta un cultivo estable, tranquilidad y más tiempo para centrarse en las personas, las mejoras y el panorama general.  

Acerca de Art Farm

Art Farm es una de las principales empresas del sector de la horticultura en invernadero de Corea del Sur. Fundada en 1994, la empresa se ha consolidado como especialista en el cultivo de pimientos. En la actualidad, Art Farm cultiva pimientos en casi 10,6 hectáreas, donde las variedades rojas representan la mayor parte, seguidas de las amarillas y de una superficie más reducida dedicada a los pimientos naranjas. El Sr. Kim, que ocupa el cargo deProductor en en Art Farm, lleva varios años trabajando con el Crop Controller de Blue Radix. Esta solución basada en inteligencia artificial se utiliza actualmente en uno de los tres invernaderos, lo que ayuda al equipo a optimizar la gestión climática y a agilizar las operaciones diarias.

Resultados respaldados por datos: el Informe de valor de Blue Radix 

El impacto del cultivo autónomo implica mucho más que la practicidad del día a día. Gracias al informe sobre el valor de Blue Radix, los productores pueden ver claramente cómo la dirección autónoma contribuye al rendimiento de los invernaderos.   

En el último ciclo de cultivo, se evidencia que Crop Controller gestionó el invernadero de forma autónoma durante el 80 % del tiempo, mientras que los ajustes manuales en la computadora climática se redujeron de varias veces al día a solo 1,7 veces al mes. Al mismo tiempo, el tiempo en el que el invernadero estuvo en condiciones de riesgo de humedad disminuyó un 39 %, lo que redujo la condensación y bajó la incidencia de enfermedades fúngicas. Las operaciones mejoraron en un 7 % en cuanto a la estrategia de relación entre radiación y temperatura (RTR), lo que demuestra la capacidad del sistema para ejecutar de forma sistemática la estrategia de cultivo deseada y crear un entorno de cultivo más estable.  

En conjunto, estos resultados ponen de manifiesto cómo el cultivo autónomo ayuda a los productores a lograr un cultivo más uniforme, a reducir la dependencia de intervenciones manuales y a liberar tiempo valioso para centrarse en tomar decisiones estratégicas. 

Gran conocimiento experto

Según el señor Kim, Art Farm y Blue Radix establecieron contacto por primera vez en la feria GreenTech de Ámsterdam. “El mercado laboral es una preocupación latente en Corea del Sur. Los productores actuales están envejeciendo y resulta difícil encontrar a nuevas personas idóneas. Además, los invernaderos se están quedando obsoletos y el clima está cambiando, lo que hace que resulte cada vez más difícil gestionar el cultivo de las cosechas de forma eficaz. Eso nos llevó a explorar el potencial de la IA desde una fase temprana, en parte para mejorar la eficiencia operativa y, por otro lado, para garantizar el futuro de nuestra empresa. Ya estábamos convencidos de que esta tecnología podía ayudarnos a avanzar”. Art Farm mantuvo conversaciones con varias partes interesadas durante la feria GreenTech de Ámsterdam. “Pero nos decantamos por Blue Radix porque su solución es la más avanzada y cuentan con una amplia trayectoria en horticultura”, afirma el señor Kim.  
Ahora, cuatro años después, Art Farm valora muy positivamente la colaboración con Blue Radix. “Dado que las condiciones climáticas y la capacidad de calefacción han cambiado en los últimos años, resulta difícil establecer una comparación entre la situación actual y la de hace cuatro años”. “Con Crop Controller, deseábamos garantizar la estabilidad de nuestro cultivo de pimientos morrones. Además, el cultivo autónomo me brindó algo increíblemente valioso: más tiempo para enfocarme en mi equipo, oportunidades de mejora y un panorama más amplio, sin tener que preocuparme constantemente por el clima”. También agrega: “Hoy en día, uso solo un tercio del tiempo en gestionar el clima, comparado a lo que usaba antes. La mayor parte del tiempo, el sistema se maneja de forma autónoma y solo le presto más atención cuando se producen cambios significativos en las condiciones meteorológicas externas y a lo mejor haya que realizar ajustes”.  

Al principio, el señor Kim tuvo que acostumbrarse a la nueva forma de trabajar; sin embargo, pronto se convenció de que Crop Controller toma las decisiones correctas. “Antes, siempre estaba ocupado ajustando los parámetros correctos en la computadora climática; ahora, Crop Controller lo hace por mí. Y, a veces, es incluso mejor, porque el sistema puede pensar y actuar más rápido basándose en datos y algoritmos”. Esa confianza se debió, en parte, a la amena colaboración con Sara y Tom, responsables de los invernaderos autónomos de Blue Radix, señala el señor Kim. “Crop Controller en sí mismo no es un sistema complicado; es muy fácil de usar. Aun así, al principio me sentía bastante inseguro y no dejaba de mirar la pantalla constantemente. Sara y Tom me demostraron que no era necesario. Son muy accesibles, amables y están muy bien informados. Y me responden en un santiamén si tengo alguna pregunta o duda. Eso me da mucha tranquilidad, porque sé que no estoy solo”.  

Viejas y nuevas empresas 

El señor Kim observa numerosos avances en el sector hortícola surcoreano. Esta generación más vieja cuenta con conocimientos y experiencia, pero la eficiencia es fundamental para la supervivencia. “Para esas empresas, un sistema como Crop Controller puede ayudarles a dar pasos importantes y progresar. Sin embargo, cada empresa tendrá que valorar por sí misma si esa inversión compensa el rendimiento”. Y luego están los nuevos en el sector, que a menudo carecen de muchos conocimientos o experiencia. “También para esa nueva generación, el cultivo autónomo puede permitirles alcanzar un nivel profesional mucho más rápido”. En el caso de empresas más grandes como Art Farm, que suelen tener sus actividades bien organizadas, Crop Controller aporta tranquilidad, opina el señor Kim. “Creo que el cultivo autónomo puede ser de suma importancia en general para la horticultura en Corea del Sur en los próximos años”.  
 
Por ello, recomienda encarecidamente a sus colegas que se familiaricen con la tecnología y calculen el valor añadido. “La clave es simplemente ponerse manos a la obra. A medida que vayas familiarizándote con el sistema y lo adaptes a tu propia situación, descubrirás con rapidez el valor que puede aportarte”. Mientras tanto, Art Farm sigue colaborando con Blue Radix para perfeccionar el sistema e introducir nuevas mejoras en esta empresa en expansión. “Estamos hablando sobre la puesta en marcha del módulo de riego, algo que espero con muchas ganas. Esto me permitirá trabajar con mayor eficacia aún y nos permitirá controlar el cultivo con mayor precisión”.